Grupos de trabajo

GT 37 - Una mirada crítica al paradigma de la rehabilitación en cárceles de mujeres

Objetivos

El objetivo de este Grupo de Trabajo es el de: Repensar la prisión desde una perspectiva de género. La propuesta se destina a decodificar las relaciones de poder y producción de subjetividades dentro del recinto carcelario, desde enfoques tanto diacrónicos como sincrónicos.
Uno de sus ejes será el de presentar y discutir las narrativas en torno a la privación de libertad desde una perspectiva de género, es decir que atienda a las especificidades en el padecimiento ( /o/ en la adaptación) de mujeres y varones. Un aspecto a considerar específicamente será el de la situación de las madres y sus hijos en situación de privación de libertad.

Fundamentación y posibles líneas temáticas

La cárcel se concibió como una institución resocializadora y rehabilitadora, para lo cual se construyó un «tratamiento penitenciario científico» delimitando el campo de lo carcelario e incluyendo diversas disciplinas: el trabajo social, la medicina, la psiquiatría y la psicología con un objetivo claramente terapéutico (Carranza, 2012). De esta manera, el sistema penitenciario se convirtió en una especie de «hospital que tendría la función de curar al delincuente mediante un tratamiento adecuado» (Daroqui; 2000: 117).
El paradigma positivista de la rehabilitación social ha estado claramente presente en el discurso penitenciario a lo largo del siglo pasado y parte del presente hasta que la Reforma iniciada en 2011 diera comienzo a un proceso de cambio de ese enfoque. Se hace necesario comprender las variaciones en las políticas carcelarias implementadas, especialmente en el marco de la reforma establecida por la creación del Instituto Nacional de Rehabilitación a través de la Ley No. 18.719 aprobada en diciembre de 2010 que suprime la Dirección Nacional de Cárceles y unifica el sistema penitenciario (Ministerio del Interior; 2011: 11).
Se han pensado y diseñado políticas dirigidas a los presos en clave androcéntrica (tanto desde lo político, como desde lo académico), sustentándose —según algunos argumentos— en el bajo número de mujeres encarceladas. Sin embargo, el gran aumento que se observa en los últimos años, ha llevado a que las reclusas dejen de ser completamente invisibles (Antony; 2000) instalando la necesidad de destinarles políticas específicas (Lechner; 2002).
Re-pensar la prisión desde una perspectiva de género constituye un desafío. El género de las presas y los presos determina especificidades tanto del padecimiento como de las narrativas que se producen sobre la experiencia, impactando no solo en el ámbito intracarcelario, sino en relaciones sociales más amplias. La perspectiva de género permite decodificar las relaciones de poder y producción de subjetividades relacionadas con esa experiencia y su dinámica.

Coordinadoras:

Graciela Sapriza (CEIU, FHCE, Udelar) y Natalia Montealegre (FHCE, FS y FD, Udelar)